Hoy debí levantarme con el pie izquierdo. Por alguna razón decidí cambiar mi nombre en esa versión cañí de Facebook. Hablo, evidentemente, de Tuenti, la red social 2.0 que utilizan muchas adolescentes españolas para subir autorretratos hechos en el cuarto de baño titulados “Q opinais d mi?” entre otros usos.
Después de deambular un rato por distintas páginas de configuración (la usabilidad de Tuenti daría para un libro de Lo-Que-No-Se-Debe-Hacer), encontré al fin la opción para modificar mi nombre (prefiero utilizar ‘Rafa Vargas’, en lugar de mi nombre completo). Es entonces cuando comienza mi sorpresa al ser interrumpido por el siguiente diálogo:
Tras leer los puntos presentados, llegué a la conclusión de que Tuenti o bien quiere convertirse en una red social seria o no tienen ni idea de quienes son sus usuarios.


Hombre…yo siempre he criticado Tuenti y a quienes lo usan sólo por los fines a los que conlleva, que ya los comentas en tu post… pero simplemente, me parece poco serio que cuando introduces el nombre no tengan algo de *informático* para utilizar expresiones regulares y comprobarlo, y no dejarlo a la elección del usuario si está bien escrito o no… asique, ya sabía de qué iba Tuenti, y ahora sé quienes lo hacen…